Esta iniciativa fue un punto de partida para conocer los patrimonios y memorias del territorio donde se encuentra el mim. Su relato, destaca la organización social como un saber que puede entenderse como una práctica regenerativa, debido a que posibilita la vida mediante la autogestión de la vivienda y la salud integral de las personas.
Participantes del proyecto:
Amaranta Espinoza y Rodrigo Suárez (artistas), junto a Escuela Básica Casa Azul, Sede Newen, Casa de Salud Integral, Mujeres Luchadoras de la Mesa barrial, Agrupación Sayén, Capilla Nuestra Señora de Guadalupe, Capilla Cristo Resucitado y habitantes de las Poblaciones Malaquías Concha y Yungay.